miércoles, 29 de julio de 2015

Conjunciones (adversativas)



Las conjunciones adversativas funcionan como nexo entre enunciados que expresan oposición; de ahí la denominación de "adversativo", pues si bien son contrarios entre sí, el enlace que se genere a partir de la conjunción le otorgará un sentido unificado.

Podemos nombrar como conjunciones adversativas las siguientes: pero, mas, y (cuando reemplaza a pero), sino, aunque. Los conectores de contraposición como sin embargo, por el contrario, no obstante, a pesar de que, pese a que, si bien, etc., también pueden ejecutar la misma labor que las conjunciones mencionadas.

Ejemplos:

- Yo quería viajar a Huaraz, pero me resfrié y ya no pude cumplir mi deseo.
- Vendré todos los días a visitarte, aunque me tarde en llegar.
- Tenemos que hablar. No eres tú, sino yo quien se ha desilusionado.
- Pudiste haber hecho historia, pudiste haber roto el récord mundial, mas no soportaste la presión.
- Ella tenía todas las ganas de invitarlo a salir, y no se animó porque lo vio con otra.

jueves, 23 de julio de 2015

Uso incorrecto del gerundio (1)

El gerundio, según el diccionario de la RAE, es una "forma invariable no personal del verbo, cuya terminación regular, en español, es -ando en los verbos de la primera conjugación, -iendo o -yendo en los de la segunda y tercera". Tiene valor adverbial, por tanto, no modifica sustantivos. Este es uno de los errores más comunes que se cometen cuando se les utiliza.

El gerundio también expresa simultaneidad o anterioridad en las acciones, jamás posterioridad; esta es otra equivocación frecuente y se presenta por desconocimiento. No obstante, es válido esto último siempre que la consecuencia sea inmediata a la causa.


Estos son algunos ejemplos de cómo no se debe usar:

"Llegué tarde a los ensayos recibiendo regaños del director de la obra". En este caso, está mal utilizado el gerundio, puesto que expresa acciones posteriores. Lo correcto habría sido escribir "llegué tarde a los ensayos por lo que recibí regaños del director de la obra".

"Andaba por el parque encontrando una moneda tirada en el pasto". Lo correcto en esta situación habría sido "Andaba por el parque cuando encontré una moneda tirada en el pasto".


Ejemplos de uso correcto del gerundio:

"Lavando su cabello con esa marca de champú consiguió que luciera más saludable". En este ejemplo, está bien utilizado, pues nos dice qué hizo antes para obtener un resultado.

"El papá ensució su ropa dando de comer al bebé". Estas son situaciones que ocurren en simultáneo. También se pudo haber expresado de la siguiente forma: "El papá ensució su ropa mientras daba de comer al bebé".

martes, 21 de julio de 2015

Falacia del hombre de paja



Una de las falacias más comunes - aunque quizás desconocíamos su nombre - es la del hombre paja. Consiste en crear la ilusión de que el oponente ha dicho algo a partir de sus premisas cuando, en realidad, solo se ha asumido. En otros términos, es colocar palabras en boca de otro y que este nunca ha dicho.

El uso de esta falacia es para atacar no los argumentos del interlocutor, sino una imitación más vulnerable de los mismos, lo cual hace creer a la audiencia de que uno de ellos tiene un punto de vista débil y fácil de derribar.

Ejemplo:

A: Considero que la iglesia católica no debería intervenir en política en un estado laico.
B: Por lo visto estás en contra de la familia y los valores morales. Así no podemos salir adelante como sociedad.

En este caso, "A" jamás dijo estar en contra de la familia ni de los valores morales. Eso lo ha asumido "B" para desacreditar la postura de su oponente. Mientras que "A" señala un punto de vista (aunque muy básico) en contra de la intervención de la iglesia católica, "B" no argumenta por qué la misma no debería desligarse.

Lo que hizo "B" fue crear un hombre paja (una imitación) para lanzar sus dardos ahí en lugar del argumento real. Esta falacia es el motivo por el que escuchamos todo el tiempo a personas decir "yo jamás dije eso; yo solo dije aquello".

domingo, 19 de julio de 2015

¿"A donde", "adonde", "donde"? ¿Cuándo se usan?

Suelen presentarse confusiones en el momento de emplear "a donde", "adonde" y "donde". La duda más fácil de resolver radica en "a donde" y "adonde", ya que la RAE no hace distinción entre ambos y considera correcto el uso de las dos formas.

El verdadero problema empieza cuando se tiene que utilizar "donde". Las normas nos indican que "donde" acompaña a verbos estáticos y en casos en los que uno quiere decir "en el lugar en que" o "en qué lugar"; en cambio, "adonde" expresa movimiento y procura mostrar "a qué lugar" nos dirigimos.

- Se sentó en el lugar en donde yo quería ver la película.
- No sé en dónde estoy; me perdí en medio del desierto.
- A donde vayas, te seguiré.
- Seguiremos al conejo blanco a donde nos vaya a guiar.

viernes, 17 de julio de 2015

¿"Delante" o "adelante"?

"Delante" y "adelante" tienen diferentes usos: mientras que "delante" indica posiciones en el espacio y es un término más estático, "adelante" señala movimiento y acompaña a verbos que también suponen esta acción.

Ejemplos con "delante":
- Se paró delante de mí y me dijo la verdad que necesitaba enfrentar.
- No encontraba mis lentes de sol y no me di cuenta de que ya los tenía delante de mis narices.
- Jamás volveré a ubicarme delante de niños en el cine; te tiran las rosetas de maíz y hacen escándalo.

Ejemplos con "adelante":
- Los invito a pasar adelante para presentarles mi humilde hogar.
- Caminó adelante por el camino dorado en busca del Mago de Oz.
- Le pregunté si podía comer algo antes de que llegaran los invitados y me dijo "¡adelante!".

Por otra parte, aunque se puede utilizar cualesquiera de las dos formas, la RAE recomienda usar "delante" después de preposiciones como "hacia" y "para", ya que estos suponen la idea de movimiento.

miércoles, 15 de julio de 2015

Falacias



Las falacias son tipos de razonamiento inválidos o engañosos. Cuando se incurre en estas en una argumentación, la conclusión a la que se llega no puede ser verificada como verdadera o falsa, o, en todo caso, lo que se desprende de las premisas carece de sentido lógico o es confuso.

Personas, grupos sociales, políticos, religiosos, activistas, etc., suelen recurrir a las falacias para convencer (a veces para manipular) a sus interlocutores, pero sobre la base de un razonamiento estructurado basado en evidencias, hechos o por medio de la lógica, sino optando por desviarse más hacia lo emocional, lo personal, el poder, la ignorancia, etc.

Algunas de las falacias más comunes son aquellas en las que se descalifica a una persona en lugar de centrar la atención en su discurso, el uso de la demagogia (agitar al público), dar lástima o amenazar. Estos tipos de falacias se conocen como ad hominem, ad populum, ad misericordiam y ad baculum respectivamente.

Por lo menos, se reconocen unos 13 tipos de falacias de los que debemos cuidarnos. Si bien el tema de las falacias se aleja un poco del objetivo de "Rayo Ortográfico", es importante conocerlo bien para no caer en engaños ni fanatismos por parte de grupos en Facebook que se basan en razonamientos engañosos para convencer al público o disponer de este a su antojo.

martes, 14 de julio de 2015

Las aposiciones especificativas

Las aposiciones especificativas consisten en palabras compuestas de dos sustantivos en el que el segundo dice una información complementaria del primero y que se desconoce de este. Tales son los casos "coche bomba" o "lengua madre".

Cuando se quiere escribir su plural, solo el primer término se modifica, pero no el segundo: "coches bomba", "lenguas madre", "palabras clave", etc. Por ese motivo es incorrecto colocar el plural en los dos términos.