El gerundio, según el diccionario de la RAE, es una "forma invariable no personal del verbo, cuya terminación regular, en español, es -ando en los verbos de la primera conjugación, -iendo o -yendo en los de la segunda y tercera". Tiene valor adverbial, por tanto, no modifica sustantivos. Este es uno de los errores más comunes que se cometen cuando se les utiliza.
El gerundio también expresa simultaneidad o anterioridad en las acciones, jamás posterioridad; esta es otra equivocación frecuente y se presenta por desconocimiento. No obstante, es válido esto último siempre que la consecuencia sea inmediata a la causa.
Estos son algunos ejemplos de cómo no se debe usar:
"Llegué tarde a los ensayos recibiendo regaños del director de la obra". En este caso, está mal utilizado el gerundio, puesto que expresa acciones posteriores. Lo correcto habría sido escribir "llegué tarde a los ensayos por lo que recibí regaños del director de la obra".
"Andaba por el parque encontrando una moneda tirada en el pasto". Lo correcto en esta situación habría sido "Andaba por el parque cuando encontré una moneda tirada en el pasto".
Ejemplos de uso correcto del gerundio:
"Lavando su cabello con esa marca de champú consiguió que luciera más saludable". En este ejemplo, está bien utilizado, pues nos dice qué hizo antes para obtener un resultado.
"El papá ensució su ropa dando de comer al bebé". Estas son situaciones que ocurren en simultáneo. También se pudo haber expresado de la siguiente forma: "El papá ensució su ropa mientras daba de comer al bebé".
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