Las falacias son tipos de razonamiento inválidos o engañosos. Cuando se incurre en estas en una argumentación, la conclusión a la que se llega no puede ser verificada como verdadera o falsa, o, en todo caso, lo que se desprende de las premisas carece de sentido lógico o es confuso.
Personas, grupos sociales, políticos, religiosos, activistas, etc., suelen recurrir a las falacias para convencer (a veces para manipular) a sus interlocutores, pero sobre la base de un razonamiento estructurado basado en evidencias, hechos o por medio de la lógica, sino optando por desviarse más hacia lo emocional, lo personal, el poder, la ignorancia, etc.
Algunas de las falacias más comunes son aquellas en las que se descalifica a una persona en lugar de centrar la atención en su discurso, el uso de la demagogia (agitar al público), dar lástima o amenazar. Estos tipos de falacias se conocen como ad hominem, ad populum, ad misericordiam y ad baculum respectivamente.
Por lo menos, se reconocen unos 13 tipos de falacias de los que debemos cuidarnos. Si bien el tema de las falacias se aleja un poco del objetivo de "Rayo Ortográfico", es importante conocerlo bien para no caer en engaños ni fanatismos por parte de grupos en Facebook que se basan en razonamientos engañosos para convencer al público o disponer de este a su antojo.

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