Las conjunciones adversativas funcionan como nexo entre enunciados que expresan oposición; de ahí la denominación de "adversativo", pues si bien son contrarios entre sí, el enlace que se genere a partir de la conjunción le otorgará un sentido unificado.
Podemos nombrar como conjunciones adversativas las siguientes: pero, mas, y (cuando reemplaza a pero), sino, aunque. Los conectores de contraposición como sin embargo, por el contrario, no obstante, a pesar de que, pese a que, si bien, etc., también pueden ejecutar la misma labor que las conjunciones mencionadas.
Ejemplos:
- Yo quería viajar a Huaraz, pero me resfrié y ya no pude cumplir mi deseo.
- Vendré todos los días a visitarte, aunque me tarde en llegar.
- Tenemos que hablar. No eres tú, sino yo quien se ha desilusionado.
- Pudiste haber hecho historia, pudiste haber roto el récord mundial, mas no soportaste la presión.
- Ella tenía todas las ganas de invitarlo a salir, y no se animó porque lo vio con otra.




